Una mañana distinta,…


Os voy a contar un poco la experiencia que tuve con un reportaje, totalmente distinto a los que suelo hacer.
Pasar de hacer fotos de maternidad, o de un recién nacido, a hacer un reportaje sobre la vejez me chocó bastante.

El día no acompañaba nada, frío y diluvio, y yo conduciendo hacia la residencia de ancianos de San José en Bera de Bidasoa.
Cuando me dirigía a hacer este reportaje, no sabía exactamente que me iba a encontrar porque cada vez que oigo “residencia de ancianos” me entra sensación de pena en el cuerpo.

El tema de la vejez siempre me ha inquietado mucho y pensar que algún día me convertiré en una ancianita, sinceramente me asusta. Por eso este reportaje me vino caído del cielo para ir mentalizandome de que es ley de vida, y de que si llegamos a ser unos ancianos es porque hemos tenido la suerte de haber vivido y sobrevivido a todos estos años.

Pasé toda una mañana en la residencia observandolos en sus quehaceres diarios, acompañada de sus cuidadoras y sinceramente se me encogió el corazón.

Miraba a cada anciano, uno a uno, y pensaba en su vida pasada, en todos sus años vividos. Sus arrugas, sus gestos, sus pasos lentos e inseguros, su forma de mirar por la ventana, sus sonrisas, sus miradas…cuantas historias y cuanto estaba echando de menos a mi abuela.

Unos sonreían, otros leían, jugaban, hacían ejercicio , otros simplemente veían pasar el tiempo, otros paseaban y muchos encerrados en sus mundos.

Fue agradable la visita, no me marché con pena, salí tranquila, sonriendo y pensando en mi abuelita.
Este reportaje se lo dedico a mis abuelos, a todos los ancianos y a todos esas personas que se dedican en cuerpo y alma a cuidar de ellos con cariño y alegría hasta sus últimos días.

Un consejo: no tardeis mucho en ir a abrazar vuestros abuelos…

Gracias Elena por pensar en mi para este reportaje! :)


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